Lo que conocemos hoy en día como maquinaria para lavandería industrial en Vitoria nada tiene que ver con las primeras lavadoras eléctricas. La lavadora data de muchos siglos atrás con los primeros ‘cubos de madera’ y lavados que se hacían a mano. Pero si hubo alguien que cambió la historia de las lavanderías, ese fue el estadounidense Alva John Fisher a comienzos del sigo XX.

Este personaje histórico fue un revolucionario de su tiempo. Corría el año 1901 cuando Fisher mejoró lo que ya existía. A priori, lo que hizo fue algo bastante lógico, con el objetivo de simplificar los procesos de lavado. Casi 30 años atrás, había triunfado un recipiente de madera con una manivela que al girarla (tenía forma de timón) hacía mover la ropa en el interior del recipiente. Al mezclarse con el agua, la suciedad iba saliendo. Era un proceso que requería mucha paciencia.

Fisher fue un paso más allá y, por ejemplo, situó una tapadera para evitar que el agua salpicase. A su vez, aplicó una caja de cambios, como ya llevaban los vehículos de la época, cuya función era que el movimiento pudiese cambiar de sentido. De esta manera, la ropa no se amontonaría y el agua podría ir filtrándose en la tela con más facilidad. Y, por supuesto, todo ello movido con un motor eléctrico que hacía la tarea mucho más cómoda y rápida.

La primera comercialización de su invento llegaría siete años más tarde y fue llamado ‘Thor’. El rotundo éxito se tradujo en que casi 1.000 compañías distintas compraron la patente y se produjeron a mitad de siglo casi un millón de lavadoras eléctricas ‘Thor’.

Gracias a su invento, hoy en día en Suministros Norcon podemos satisfacer diariamente a las lavanderías que actualmente confían en nuestra maquinaria para lavandería industrial en Vitoria